VISITA LA SEDE DE PESCARA
La sede de Pescara es, principalmente, el centro de proyección y producción de distribuidores automáticos  de" frío."
En primer lugar, y antes de introducir cualquier material en la cadena de producción, se la somete al correspondiente control de calidad, a fin de verificar que cumple los requisitos que exige la normativa correspondiente.
La primera fase de la producción de la chapa se efectúa por control numérico según parámetros previamente definidos y estudiados en el Departamento Técnico.
A continuación, se perfora y corta la chapa que puede ser, según convenga, zincada o plastificada, y tener un espesor que varía de 10/10, 12/10 o 15/10. La lámina de chapa que se utiliza para la estructura del distribuidor se reviste de un material plástico atóxico en varios colores. De esta manera se evita la fase de pintura.
El proceso prosigue con el “doblado” de la chapa (pliegues) que, en el 70% de la producción, está a cargo de máquinas muy específicas, tecnológicamente muy avanzadas y equipadas con control numérico. Las piezas pequeñas, se manipulan y doblan con la ayuda de una plegadora manual.
El ensamblaje del mueble del distribuidor se realiza mediante una técnica que consiste en “grapar” entre sí los bordes adyacentes de los paneles, con la ayuda de unas pinzas neumáticas especiales. En el interior del mueble se monta el armazón interno termo-formado. Este módulo interior se produce también íntegramente en la fábrica con una máquina “termo formadora” que manipula el polistireno atoxico, dándole la forma y las dimensiones que cada modelo de distribuidor requiere.
La fase siguiente del proceso consiste en el aislamiento térmico que tiene una doble función: la de aislar y la de  de consolidar la estructura del mueble.
El liquido poliuretanico bi-componente,  inyectado entre la chapa y la estructura interna, solidifica en pocos minutos, haciendo del mueble y su  interior, un cuerpo único. Durante el tiempo que tarda en enfriarse se mantiene en su forma final en un molde caliente. La duración de este proceso es aprox. de 15 minutos.
La última fase del proceso se efectúa sobre una línea de motorizada que recoge los kits de montaje de su lugar en el almacén automático gestionado por PLC (Programmable Logic Controller). El Kit, que se montará en el mueble, comprende: el grupo de frío, la puerta y los carriles de distribución, según la tipología del distribuidor. También estos tres elementos se producen  en la fábrica.
Para  garantizar la calidad de los distribuidores automáticos, se someten, cada uno de ellos, a diversos de tests que simulan  las funciones de un distribuidor trabajando en un emplazamiento.
Los resultados de estas pruebas deben satisfacer las especificaciones de seguridad y funcionalidad relacionadas en la normativa Comunitaria. A continuación, en la cámara climática, se ponen a prueba algunos prototipos de aquellos modelos que incorporan grupo de frío.
La maquina ya terminada se almacena en el almacén automático (basado en el sistema de código de barras) a la espera de su expedición al cliente.
Pescara es la sede de proyectación y producción de las maquinas de “frío”, en esta fábrica trabajan unos 100 empleados/as, ocupa una superficie de 30.000 metros cuadrados de los cuales 18.000 son cubiertos. La producción es altamente automatizada. Produce sobretodo maquinas de: latas y botellas, combinas de latas, botellas y snacks y máquinas rotativas.